Entre pinos, cascadas y cumbres que superan los 3.000 metros, los ibones de Ordicuso ofrecen una de las excursiones más agradecidas del entorno de Panticosa. La ruta permite acercarse a dos pequeños lagos glaciares del Pirineo aragonés sin afrontar una ascensión técnica, aunque el desnivel inicial se nota. Aquí encontrarás datos fiables del recorrido, consejos para hacerlo con seguridad y recomendaciones prácticas si viajas en furgoneta camper o autocaravana.
Una excursión pirenaica corta con vistas de alta montaña
- Ubicación en los Baños de Panticosa, dentro del valle de Tena, Huesca.
- Altitud aproximada de los ibones entre 2.090 y 2.120 metros.
- Distancia habitual de 5,5 a 7 kilómetros, según la variante elegida.
- Desnivel positivo cercano a 500 metros y dificultad moderada.
- Mejor época entre finales de primavera y otoño, siempre que no haya nieve o hielo.

Qué son y dónde se encuentran estos ibones
Los ibones de Ordicuso, también conocidos como Balsas de las Ranas, son dos pequeños lagos de origen glaciar situados en el entorno de los Baños de Panticosa, en la provincia de Huesca. Se encuentran en una cubeta de montaña rodeada de praderas, pino negro y grandes cumbres como el Garmo Negro, Argualas y Algas.
Su altitud ronda los 2.100 metros, pero el paisaje no resulta tan desnudo como en otros ibones más elevados. Esa mezcla de agua, vegetación y paredes rocosas es precisamente lo que hace especial la excursión. En mi opinión, no hace falta buscar una ruta extrema para disfrutar del Pirineo más espectacular.
El punto de partida se sitúa junto al Ibón de Baños, al lado del Balneario de Panticosa. Desde Panticosa se llega por la carretera A-2606, una vía de montaña asfaltada que termina en la zona del balneario.
Cómo es la ruta desde los Baños de Panticosa
La distancia y el tiempo cambian ligeramente según se haga la ida y vuelta por el mismo sendero o se complete una pequeña circular. Como referencia realista, conviene calcular entre 5,5 y 7 kilómetros, unos 450-560 metros de desnivel positivo y entre 3 y 5 horas con paradas.
| Dato | Referencia habitual |
|---|---|
| Inicio | Baños de Panticosa, junto al Ibón de Baños |
| Altitud máxima | Aproximadamente 2.100 metros |
| Distancia | 5,5-7 kilómetros |
| Desnivel | 450-560 metros |
| Dificultad | Moderada por el desnivel y el terreno irregular |
El tramo de subida
El sendero comienza cerca de la Fuente de la Laguna y avanza junto al barranco de Argualas. Los primeros zigzags son el tramo que más exige, porque se gana altura con rapidez y apenas hay calentamiento previo. La recompensa aparece pronto en forma de vistas sobre el balneario y el Ibón de Baños.
Después de pasar por la Mallata Baja, hay que prestar atención a los desvíos hacia Garmo Negro, Pondiellos y otros itinerarios de alta montaña. La ruta hacia los lagos continúa por una senda más discreta, normalmente marcada con hitos. Aquí recomiendo llevar el track descargado, sobre todo con niebla o cuando quedan neveros.
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Los dos lagos y el regreso
El ibón inferior suele aparecer primero y es el más cómodo para hacer una pausa. Un poco más arriba se encuentra el segundo, algo menor y más recogido. Las orillas son naturales y pedregosas, sin pasarelas ni servicios, así que conviene sentarse sobre una zona estable y evitar pisar la vegetación húmeda.
Para volver se puede desandar el camino, la opción más sencilla, o cerrar una circular junto a la cascada de Argualas. Esta segunda alternativa añade interés paisajístico, pero también piedra suelta y tramos menos cómodos. Si voy con niños, perros poco acostumbrados a la montaña o después de una jornada larga, prefiero regresar por el itinerario de subida.
Cuándo ir y qué llevar en la mochila
La temporada más cómoda suele extenderse desde finales de mayo o junio hasta octubre, dependiendo de la nieve acumulada. En primavera todavía puede haber neveros en las zonas sombrías, mientras que en otoño las horas de luz son más cortas y el hielo aparece antes de lo esperado.
En invierno la ruta no debe tratarse como un simple paseo. La nieve puede ocultar el sendero y aumentar el riesgo de aludes o resbalones. Solo la plantearía con previsión meteorológica favorable, material adecuado y experiencia en raquetas o progresión invernal.
- Calzado de montaña con buena suela, no zapatillas urbanas.
- Agua suficiente, al menos 1,5 litros por persona en días cálidos.
- Chaqueta impermeable y una capa térmica, incluso en verano.
- Protección solar, gorra y gafas, porque la radiación aumenta con la altitud.
- Mapa o track offline y batería externa para el teléfono.
- Comida sencilla para recuperar energía durante la subida.
El tiempo cambia rápido en esta zona. Una mañana despejada puede convertirse en una tarde de tormenta, y el descenso sobre roca mojada resulta bastante más delicado. Yo reservaría margen de tiempo y evitaría empezar tarde, especialmente si se quiere completar la variante circular.
Acceso en camper y opciones para aparcar
Los Baños de Panticosa son accesibles en furgoneta camper y autocaravana por la A-2606. Hay zonas de estacionamiento cerca del lago y del entorno de la Casa de Piedra, aunque en fines de semana y meses de verano pueden llenarse pronto. Los vehículos grandes deben entrar con calma, porque la carretera y algunas maniobras no dejan mucho margen.
Aparcar no significa acampar. Antes de sacar mesas, toldos o sillas hay que comprobar la señalización local y respetar cualquier limitación específica. Para pasar la noche, lo más prudente es utilizar un área o camping autorizado del valle y dejar el aparcamiento del inicio de la ruta para estacionar durante la excursión.
Mi consejo práctico es llegar la tarde anterior solo si se ha confirmado que la pernocta está permitida. De lo contrario, resulta más cómodo dormir en una zona regulada de Panticosa, preparar la mochila y subir temprano. Así se evita el tráfico, se encuentra aparcamiento con más facilidad y se camina con temperaturas más agradables.
¿Hay playa o zonas para bañarse?
La respuesta corta es no. Los ibones no son playas de montaña ni cuentan con zonas acondicionadas para el baño. Sus orillas pueden parecer perfectas para tumbarse al sol, pero el agua es muy fría, el fondo puede ser irregular y el entorno forma parte de un ecosistema frágil.
La mejor manera de disfrutar del lugar es descansar junto al agua, hacer fotografías y observar el paisaje sin entrar en el ibón. También conviene evitar jabones, cremas dentro del agua y cualquier residuo. En días calurosos, el propio camino ofrece rincones agradables junto al barranco de Argualas, aunque tampoco todos los charcos son seguros para bañarse.
Si la idea principal del viaje es combinar montaña y baño, reservaría el chapuzón para instalaciones autorizadas o zonas claramente permitidas del valle. En alta montaña, la apariencia tranquila del agua no garantiza seguridad.
Qué puede completar la escapada por el valle de Tena
La excursión ocupa buena parte del día, pero el entorno permite diseñar una escapada camper de varias jornadas. Panticosa, El Pueyo de Jaca y Sallent de Gállego ofrecen servicios, restaurantes y otros puntos de interés para combinar senderismo con descanso.
También se pueden plantear rutas diferentes hacia Bachimaña, Arnales o los miradores del valle, aunque no todas tienen la misma dificultad. No intentaría enlazar varias ascensiones exigentes sin revisar antes el desnivel acumulado: en esta zona las distancias parecen cortas sobre el mapa, pero la pendiente cambia mucho el esfuerzo.
Para una primera visita, el plan más equilibrado me parece sencillo: llegar temprano a los Baños de Panticosa, subir a los dos lagos, regresar por el mismo camino si el terreno está húmedo y terminar la jornada en un área autorizada. Es una combinación de paisaje glaciar, cascadas y logística razonable que funciona muy bien para una escapada al Pirineo.
La mejor decisión para disfrutar de Ordicuso sin prisas
Los ibones de Ordicuso son una buena elección para quien quiere conocer un paisaje de alta montaña sin enfrentarse a una ruta técnica. La subida exige piernas, pero el recorrido es corto, las vistas aparecen desde el principio y los dos lagos ofrecen un destino claro.
La clave está en no tratarlo como una excursión urbana. Con calzado apropiado, previsión meteorológica, agua y respeto por las normas de estacionamiento, la visita resulta mucho más agradable. En 2026 sigue siendo un rincón especialmente recomendable del valle de Tena, siempre que se disfrute con calma y se deje el lugar exactamente como se encontró.